Sergio, artista gráfico

Ser un diseñador, significa correr riesgos en el proceso de intentar serlo.

Encontré a Sergio por las casualidades de la vida en la ciudad de Mexico. Comenzamos a hablar rápidamente con la sencillez y facilidad de compartir que caracteriza a los mexicanos. Sergio es un artista gráfico. Creo su propia estudio de diseño en 2002. Charlamos en la terraza del café Milo’s en la Condesa. 

¿Que te parece el diseño mexicano?

Hoy con el acceso a la información ya no hay fronteras, el mundo está a nuestro alcance para inspirarnos. Podemos fusionar diferentes tendencias. Te inspiras y lo adaptas siempre buscando una identidad, Además tenemos un enfoque global y en tu diseño tienes que tomarlo en cuenta. Ya no puedes pensar en diseñar únicamente para tu comunidad. A lo mejor, lo que nos distingue, es que como mexicanos tenemos una cultura diversa en todos los aspectos. La ciudad de México es muy cosmopolita pero no deja de tener su parte folklórica.

¿Como generar un estilo propio?

Es la pregunta que tengo muy a menudo cuando me invitan a una clase o a una conferencia. Es como cualquier trabajo, tienes que generar el oficio de crear, es como ir al gimnasio, entrenar, fortalecer, educar, desarrollar tu capacidad creativa, entre más veas, leas, escuches, estar abierto a todo, será más fácil. Llegas a tu casa con toda esa información externa de la calle, de tus viajes… y tienes que tener la capacidad de saber lo que te sirve y lo que no.

Y todo eso se va acumulando en tu cabeza?

Por mi origen, empece estudiando artes plásticas, siempre me fue fácil experimentar e intervenir con materiales, texturas e ideas, busco que cada proyecto me de la oportunidad de hacerlo. Hoy, gracias al internet, las nuevas generaciones tienen acceso a cualquier herramienta virtual, pero todo se queda en lo digital, es muy inmediato el resultado. No les gusta arriesgarse.

¿Podrías describirme un poco más tu trabajo?

El diseño tiene que funcionar. La función básica del diseño gráfico es vender aunque a la gente no les gustan esas palabras, nadie invierte en diseño gráfico para NO vender, nuestro trabajo es desarrollar una idea que cumpla con todos los atributos para generar una propuesta que tenga identidad propia y provocar una experiencia única, para lograrlo en el proceso tienes que arriesgarte. Siempre tienes que exponerte a todos los públicos y a todos los ámbitos.

En el estudio cuando recibimos un brief, siempre respondemos con tres propuestas.

Una propuesta convencional, clásica, la que espera el cliente. Pero también una alternativa con experimentación máxima, por la cual te arriesgas mucho. Finalmente una tercera propuesta, una intermediaria entre lo clásico y lo arriesgado.

A veces tu trabajo es pasar más tiempo en convencer al cliente de que tu idea va funcionar que diseñando, nunca debes de perder de vista que tu idea es práctica y se puede llevar acabo, de nada sirve proponer algo que no se pueda desarrollar por cuestiones técnicas o de presupuesto. Cada proyecto debe tener muy claro sus objetivos y tienes que buscar hacer el traje a la medida, la regla inicial es no copiarte a ti mismo. Los clientes te buscan por la eficacia de tus proyectos.»

En el estudio creemos en tres principios básicos antes de empezar el proceso de diseño, tenemos que ser PROPOSITIVOS, estar a TIEMPO y buscar la mayor CALIDAD posible, no importa el orden, pero de nada sirve, si fallamos en uno de los 3 conceptos.

¿Que me aconsejas para llevar a cabo mi proyecto?

Nunca regales tu trabajo. Tienes que experimentar todo el tiempo, re-inventarte en cada proyecto. De esta manera tu estilo se va desarrollando.

Aprende todo lo posible, todo lo que puedas, para luego desaprender y proponer.